jueves, 29 de abril de 2021

El monstruo de Bicen 39

 

El monstruo de Bicen


El monstruo de Bicen es una frase, pero no quiere decir que Bicen sea un monstruo, al menos no para mí; tampoco es una mascota que lleva a pasear tirando de la correa, por la tarde cuando cae el sol. Hace referencia al que lleva dentro, yo los conozco muy bien, a su monstruo y a él.

Ellos se llevan… digamos… se llevan. Han pasado tantos años desde que se conocieron, que no podría precisar cuándo fue. Si lo pienso bien, le costó reconocer su propiedad cuando algún amigo se lo señaló luego de una acalorada discusión juvenil; le dijo que se había transformado en un “ogro verde”, eso ocurrió antes de la aparición en TV, de la famosa serie el increíble Hulk y mucho antes de Shrek. Rápidamente desestimó la apreciación, pero se quedó pensando y apenas tuvo oportunidad quiso comprobar el aspecto y color de su rostro. 

No es fácil reconocer lo que somos y menos cuando las críticas son negativas a nuestras expectativas. Ogro, lo situaría en una categoría dentro de los monstruos, de los humanoides, en general gigantes y con fealdad notable, pero algunas características son subjetivas; el verdadero miedo lo provoca su propensión al daño y la violencia, igualmente tanto Hulk, como Shrek, se ganaron el cariño de los espectadores. Si bien él nunca cambió su aspecto, creo en este caso, por su facilidad para la ira, que se acerca más a Hulk.

Con los años, su monstruo interior lo siguió sorprendiendo, en cuanto a la versatilidad que presentaba. Del ogro, trató de hacerse amigo para que le ayude a ejercitar el control de la ira, aunque amigarse no deja de ser un arma de doble filo, más si consideramos su inestabilidad que pasa de dulce a monstruoso, conocer al otro es lo más importante. Con los amigos uno aprende a minimizar sus defectos, su violencia, su rivalidad, sus ambiciones desmedidas, su propensión a la discordia, su gusto por lo libertino y nos permite anteponer a esas perturbaciones, la mansedumbre, la bondad, la confianza, en definitiva, la paz, la alegría y el amor. 

Cuando nació la nieta, su vozarrón, estatura, barba y aspecto en general, lo transformaron en un nuevo monstruo, al menos para la nena que siempre lo evitaba. Esto lejos de amilanarlo, hizo desarrollar su paciencia y constancia hasta que, poco a poco, ella amó las monstruosidades que antes veía y ahora esté expectante de su llegada.

Para sus ex parejas, también representó distintos monstruos; nos decía que cuando uno se separa, tal vez un tiempo antes, comienzan a juntarse, el egoísta, el orgulloso, el vanidoso, siempre liderados por su ogro irascible, conformando así un monstruo difícil de aceptar, se los digo de buena fuente.

Tanto en el aspecto físico como en el de relación, con la mirada del otro podemos pasar de ser tiernos, a tiernos monstruos y a monstruos o viceversa, como lo fueron en la ficción La Bestia, Shrek, Frankenstein, Quasimodo y muchos otros estereotipos de la fealdad.


Está muy bueno tener un monstruo, pero mejor es tener varios, que se conozcan pero que no se junten, basándonos en teorías políticas que dicen que hay que dividir para gobernar. Nuestra paz interior depende mucho del manejo que tengamos de los monstruos que nos habitan, para no llegar a una abominable hibridación.


Charlybicen.


lunes, 26 de abril de 2021

LA PUERTA DEL INFIERNO 38


LA PUERTA DEL INFIERNO 

Nos esperaba un largo viaje, seguramente agotador y también lleno de imprevistos. 

Con Teodoro nos conocimos en el primer grado de la primaria y fue en ese mismo año que de forma insólita, jugando con sus primos, tuvo la desgracia de perder su ojo derecho, que fue reemplazado por uno de vidrio. Seguimos compartiendo los estudios hasta finalizar la secundaria, pero solo como compañeros; amigos nos hicimos al coincidir en un curso de periodismo y mitología. Nos gustaban los libros antiguos, pero en uno que no lo era tanto, encontramos la dirección postal de un castillo medieval, ubicado en pleno macizo de Los Ródope, Bulgaria. 

Darina, hermana de Teodoro, conocía el idioma búlgaro y algo de griego; eran hijos de yugoslavos; ella fue la que se animó a escribir la primera carta y les detalló nuestro interés en conocer el lugar, del que se decía que muchas personas que lo habitaban conocían historias que para nosotros eran poco menos que fantásticas. 

Luego de un mes, nos llegó la respuesta en una carta manuscrita, muy difícil de leer, al parecer escrita con tintero y pluma; la desciframos entre los tres, con algo de ayuda de sus padres. La persona que nos contestó tenía algún título nobiliario,  suponemos que algo así como Conde de Pliska, y nos refirió que de las tres personas que podían dar respuesta a nuestras inquietudes,  sólo quedaban dos con vida, Boris de 99 años y su hermana  mayor, Albena, de edad incierta; el mismo Conde nos refería que llevaba en este mundo 97 años. Rápidamente, en una segunda carta, tratamos de ajustar los pormenores y así poder viajar a entrevistar a los tres, antes de que alguno más pase a otro plano de existencia. La respuesta no se hizo esperar y el Conde nos detalló algunas formas de llegar seguro al castillo. Debíamos volar hasta Atenas, allí tomar un transporte terrestre que cruce la frontera hasta la ciudad de Dospat, y en la taberna lindera a la terminal, atendida por pòmacos, debíamos preguntar por Alexius, quién nos llevaría al castillo.

Tardamos una semana en decidirnos, organizarnos y convencernos Teodoro y yo, que incorporar a Darina al viaje no solo era necesario por el idioma sino que no había forma de despegarla del proyecto después de tanta participación que tuvo y así le confirmamos al Conde, que en aproximadamente un mes, nos conoceríamos personalmente, si Dios así nos lo permite, como cerraba el sus cartas.

A principios de mayo volamos rumbo a Atenas, haciendo escala en Estambul, donde cambiamos de avión; en Grecia nos recibió el clima veraniego del hemisferio norte y descansamos haciendo noche en el hotel del aeropuerto. A las diez, partió el micro que nos llevó, tras nueve horas de viaje, hasta la ciudad de Dospat. El transporte, pese a la incertidumbre que llevábamos, increíblemente se estacionó con la puerta en la entrada de la taberna de los pomacos. Entramos y había clima festivo, nos enteramos que el dueño, Alexius, festejaba su cumpleaños número sesenta y cuando nos presentamos fue imposible, a pesar de nuestro cansancio, negarnos a participar del festejo; así, bebimos cerveza bien fría y comimos nuestros primeros kebapche, una especie de relleno de chorizo, muy picante, con batatas frías y queso rallado. Bailamos hasta tarde y dormimos en los cuartos de la taberna. 

A las siete de la mañana, Alexius nos despertó para desayunar un exquisito tarator, que es una sopa fría con base de yogurt, pepinos, ajos y nueces; Teodoro prefirió café con leche y torta de chocolate. 

Pensábamos llegar al castillo en una 4x4, pero Alexius nos tenía preparadas cuatro mulas muy vivaces; nos dijo que sólo así podríamos llegar; si bien el camino no era largo, sus tramos de cornisa lo hacían muy difícil de transitar: ni siquiera los turcos se habían atrevido a atravesarlo para tomar el castillo, por el costo de la empresa . Resignados y confiados a nuestro guía, comenzamos el andar que nos demoró unas seis horas; pasando por lugares de vegetación tupida y en el borde de una garganta profunda, de unos 1800 metros, apareció el castillo. 

Nos pareció, y al llegar lo confirmamos, que estaba en ruinas. El silencioso andar de las mulas igualmente fue detectado por los perros, unos feroces mastines gigantes que nos infundieron miedo, menos a Alexius y sus mulas acostumbrados a ellos. Su voz los amansó de inmediato y de pronto se convirtieron en juguetones perros de compañía. La puerta del castillo estaba abierta y luego de atar las mulas nos acercamos. Apareció un señor muy elegante con traje de ceremonial, semblante sereno y una sonrisa que se le dibujaba debajo de unos enormes bigotes blancos, y en un casi perfecto castellano nos dió la bienvenida, presentándose como Todor Georgi Boris Krum, Conde de Pliska y descendiente del Kan Krum. 

Estábamos en presencia de una persona sencilla y deliciosa a la vez, con unos modales envidiables, su castellano se debía a que durante la época del comunismo, con su familia habían encontrado  refugio en España, precisamente en Toledo. Luego de alojarnos en sombríos cuartos, cenamos a la luz de las velas con las provisiones que preparamos para el viaje, el Conde nos dijo que temprano en la mañana, entrevistaríamos a Boris y Albena, y que él actuaría como traductor. 

Confieso que solo estar en presencia de tres personas que  sumaban casi 300 años, no es común, ni fácilmente repetible; además, contaban  con una salud y energía envidiable. Todos sabían que nuestras investigaciones pasaban por lo que se contaba en los libros sobre los testigos presenciales del Cerbero o Cancerbero y precisamente Albena, acompañada por un enorme bastón hecho rústicamente con una rama de laurel, tomó punta en el camino que recorrimos por veinte minutos hasta la entrada de una caverna, que si bien se veía oscura, se fue iluminando a medida que nos internábamos; descubrimos que la luz procedía del fondo muy lejano. 

Avanzamos con curiosidad, notando que la temperatura ambiente aumentaba, hasta que Boris nos dijo que nos detuviéramos. Era una parte ancha de la caverna y pudimos descansar sobre unas rocas planas; Albena nos contó que a la edad de seis años había venido con su abuelo a este mismo lugar, y que él le relataba que ese fondo de la caverna que ahora veíamos era el infierno: No nos parecía estar lejos de eso, ya que el calor nos abrasaba. El Conde, Darina y yo comenzamos a descompensarnos y  decidimos salir de la caverna. Teodoro se quedó con los ancianos hermanos. Al alejarnos escuchamos ruidos de cadenas y fuertes ladridos, que nos apuraron el paso. En la siguiente hora, nuestro nerviosismo iba en aumento hasta que vimos aparecer la figura de los hermanos con sus bastones, ayudando a Teodoro que apenas se sostenía. A la sombra de un frondoso árbol encontramos sosiego para el calor y repusimos todos, energía.

Soy una persona desconfiada y poco fantasiosa y es el día de hoy que me debato en la duda de saber si lo que vivimos en esa caverna fue verdad o producto de los efectos del calor, influidos por los mitos que allí se contaron. Teodoro sigue asegurando que él mismo vio como la anciana Albena con unas tortas de miel atraía hacia sí un enorme mastín de tres cabezas, que estaba encadenado a lo que ella llamó la puerta del infierno. 


Charlybicen. 


domingo, 18 de abril de 2021

MALDIGO LAS MALDICIONES 37

 

MALDIGO LAS MALDICIONES

¡Maldigo las maldiciones! Con esta contradicción, comienza un texto que encontré escrito en una hoja amarillenta, mientras repasaba un libro de los tantos que mi padrino me dejó como herencia. A pesar de los pocos años que pasó por nuestra vida, dejó huella en toda la familia y un gran vacío cuando ocurrió aquella tragedia que lo llevó a vivir solamente en nuestros corazones. Lo recuerdo conversador, divertido, tocaba la guitarra cantando tangos que nos emocionaban hasta las lágrimas, con textos sobre huérfanos, madres abandónicas y niñas que dejan el mundo para dedicar su vida a la oración tras los muros de un convento. También era mujeriego empedernido, siempre tenía más de una novia a la vez, y entre mis compañeros de primer año eran muy solicitados sus relatos de conquistas y performances sexuales. A los trece años todos los varones estábamos con la testosterona al límite y nuestra avidez de saber algo más de lo que normalmente para todos era tabú, lo convertía en ídolo. Entre todos sus relatos y sin la presencia de mis padres, recuerdo que nos contó de la gitana Zita y no por los detalles de sus encuentros, sino porque descubrimos un poco quienes eran los gitanos, que tanto miedo nos infundían nuestros mayores; ellos nos hablaban de que robaban chicos, entraban a las casas y encantaban a todos para llevarse  lo poco de valor que una familia podía guardar. Nos contaba que los gitanos eran un pueblo nómade que fue llegando a Europa desde el noroeste de la India, desde el siglo XIV, manteniendo en gran parte su cultura, su lengua y tradiciones. La palabra oral, siempre tuvo fuerza, atribuyéndole poderes espirituales y telequinéticos; la magia, la adivinación y el espectáculo, fueron su fuerte, desplazándose en carromatos y viviendo en carpas de dimensiones importantes para varias familias, como las que dieron origen a los circos. Muchas veces fueron acusados y perseguidos por su magia, su poder de venganza y sus conjuros malignos. Nos decía que es muy difícil revertir una maldición gitana. De hecho confesó que en una gran discusión que tuvo con la gitana Zita, cuando lo encontró en una situación comprometida con otra señorita, la gitana le lanzó varias maldiciones que él no se atrevió a repetirnos.
Esa hoja que encontré y ahora transcribo, se me hace que era parte de una carta que le escribió a Zita, como para compensar las maldiciones recibidas y no se la envió nunca: 

¡Maldigo las maldiciones!
Que rechaces las advertencias de tu padre y como castigo te halaguen los cínicos, entronizándote con una corona de rocas que te hundan en el agua que te bautiza.
Que se burlen de ti el día del espanto, cuando te alcancen la angustia y el dolor.
Que busques desesperadamente a  tu dios y no lo encuentres ni en sus lugares sagrados y te creas sabia en medio de falsos profetas y solo los necios te acojan.
Que se vacíe de amor tu corazón y ese vacío se llene de odio y sed de venganza. 
Que despiertes a los perversos, a los malvados y crean que no han terminado su obra, eligiendote para acabarla, y escapando solo encuentres tenebrosos caminos.
Te deseo que descubras tarde el sabor amargo como el ajenjo, en los labios de miel de tu amante y caigas en la trampa de su abismo profundo.
Que se derrame el último vino de tu copa en esa noche de soledad, de espanto repentino y cuando pienses que todo se acabó, que ya no hay esperanzas, descubras que sos inmortal y vivas la eternidad como ese instante. 

También quiero suponer que sólo fueron recopilaciones de distintos textos, el odio y la venganza no eran su fuerte y en lo que a mí respecta, ni siquiera me hizo bien leerlas, aunque quise ser fiel al relato, contándolo como fue.
Charlybicen.

FINAL-36

 


FINAL

Sobre la tormentosa llanura, 
asoman nubes cargadas de truenos.
Un extraño nerviosismo nos sobrecoge,
alerta y angustia.

El viento cómplice, empuja las nubes.
La calma repentina, igual nos alarma.
Una amorosa oscuridad, nos envuelve.
Del brasero, sube un humo tachonado de chispas.

Tus caricias sutiles,
recorren como espesas lágrimas de poeta
las raíces mismas de mi ser
y te hacés real.

Salgo del hechizo, del sueño amable,
el deseo carnal nos envuelve,
comenzás viajando sobre mí
como prisionera, un grito te libera.

Mi embate sutil nos enardece,
el volcán interior desborda su lava
cubre nuestros cuerpos entrelazados.
Más allá del límite, muero extasiado.

Charlybicen

miércoles, 24 de marzo de 2021

MI MEMORIA

Quería hacer un texto sobre el día de la Memoria y para escribirlo, nada mejor que recurrir al amigo de mi padre Rubén, nacido en el año 50. Cada vez que nos juntamos a charlar me repite:  “aprovechá pibe a preguntar antes que me agarre el alemán”.

Esa tarde cuando llegué a Villa Ballester, donde vive, aproveché para llevarle unas tortas fritas, que a mi vieja le salen como a los dioses, los dioses que saben hacer las mejores tortas fritas, y con mi cabeza llena de inquietudes.

—¡Pasá pibe! —me dijo ni bien abrió la puerta cancel. En la galería bajo la parra había dispuesto los sillones de hierro con almohadones floreados, la mesa del juego y sobre ella, como siempre nos esperaba el termo, el mate de calabaza y la yerbera de madera.

—Vos querías hablar de distintas situaciones que recuerdo de la Argentina ¿Verdad? Andá ensillando el mate y te voy contando, mientras le vamos dando a estos manjares. 


Mi memoria me lleva a cuando tenía cinco años, escuché unas explosiones fuertes y sordas, estaba en la vereda con mi papá andando en triciclo y me asusté, él dijo mirando al cielo: “Están bombardeando, lo quieren rajar a Perón ¡mejor entremos!” Meses más tarde, fuimos a visitar a las palomas de Plaza de Mayo, cómo lo hacíamos cada tanto, para atraerlas con granos y correrlas para que todas juntas levantaran vuelo. Papá alzándome en sus brazos, me acercó a alguno de los muchos orificios que descubrí en el lustroso granito del edificio frente a la plaza y dijo que eran por los disparos de los aviones que atacaron la Casa de Gobierno, cuando escuchamos las explosiones. Ya de adolescente, supe que un criminal e impotente Almirante Rojas, había dado la orden de atacar la Plaza de Mayo, llena de inocentes civiles. Gracias a una investigación periodística de Rodolfo Walsh, desaparecido en otra dictadura, se supo que en esos años se fusiló clandestinamente a un grupo de militares y civiles que se revelaron a esa Dictadura, en lo que se llamaba, Los Basurales de J.L. Suarez, hoy un monolito se levanta frente al Club Alemán de Villa Ballester, que conmemora esa tragedia.

También recuerdo que no se podía decir la palabra Perón y mucho menos cantar la famosa Marcha Peronista, en la reuniones familiares, mis tíos  bromeando, lo hacían y mis tías, más temerosas se lo impedían, hablaban de posible cárcel para los que la cantaban ; tanto me quedó grabado el miedo, que cuando comencé a ir a la cancha en los 60, las hinchadas entonaban la música de la Marcha con otra letra y me volvía el temor.

En esos 60, recuerdo los planteos militares a uno de los presidentes más desarrollistas que tuvimos, el Dr Arturo Frondizi, que terminaron con su derrocamiento. Luego, también con el peronismo proscripto, se eligió a una persona hoy valorada por su bonhomía y honestidad, pero que en su momento, muy pocos lo defendieron, el Dr Humberto Ilía, también derrocado por un tal General Onganía, que cuidaba los caballos de Campo de Mayo y cuya primera acción de gobierno fue arrasar con topadoras los carritos de la costanera y luego entrar con fuerzas policiales a las principales universidades que se oponían a la intervención, sacando en fila a profesores y científicos de primer nivel mundial, golpeandolos con los bastones a su paso, sin razón, tristísimo. Lo peor es que en los meses que siguieron se fueron del país, 300 científicos y profesores a universidades de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, que todavía hoy seguimos necesitando. Se desmantelaron equipos completos, como los que desarrollaron a Clementina, la primera computadora en latinoamérica en el Instituto de Cálculo de Ciencias Exactas y todos los pertenecientes al Instituto de Radiación Cósmica.

Lamentablemente, los militares argentinos y tal vez diría la mayoría de los latinoamericanos, fueron educados para establecer el orden y defender a la Patria, pero sólo aprendieron el orden cerrado, para desfilar y luchar casi siempre contra sus propios conciudadanos. Los únicos que lo hicieron con éxito contra potencias extranjeras fueron, José de San Martín, educado en España, y Guillermo Brown, Irlandés. Esta nueva revolución, no mejoró las cosas sino que posibilitó un desorden mayor, con nuevas revueltas estudiantiles, de organizaciones gremiales y civiles en general, desembocando en el Cordobazo de 1968 y más tarde en la composición de grupos civiles armados, que secuestraron, tomaron comisarías y bases militares, comenzando en los alrededores de Bs. As. con el secuestro y posterior asesinato del dictador Aramburu, dando origen a Los Montoneros, que se financiaban con asaltos a bancos y secuestros extorsivos  En el norte del país, en la selva tucumana, los grupos armados eran más radicalizados y con influencia comunista de Cuba, la Unión Soviética y Nicaragua, organizaciones como el ERP y FAR, protagonizaban verdaderos combates en la toma de pueblos enteros. Mientras se sucedían estos hechos, políticamente pasamos de la dictadura militar, a las primeras elecciones libres en 20 años, siendo elegido H.J. Cámpora como presidente, apoyado por gran parte de los argentinos, pero con un trasfondo oculto de volcar todo el pensamiento argentino hacia la izquierda.

—¡Rubén! lo interrumpí. Realmente es muy enriquecedor escucharlo, necesito hacer un alto para procesar tanta información. ¿Qué le parece si el domingo se viene a casa, tiro algo a la parrilla y mientras nos entonamos con unos tintos, me completa sus vivencias?

—Me parece una buena idea, de paso te llevo algún archivo gráfico que tengo. Eso sí, a la parrilla poné pocas cosas con grasa, que mi cuota permitida de colesterol, la reservo para las tortas fritas de tu vieja, que te intimo a que no falten. Te acompaño hasta el auto.

—Nos despedimos con un fuerte abrazo. Tenía tanto entusiasmo de haberme encontrado con alguien que me contara situaciones de la Argentina, que hacen al día de la Memoria que recordamos todos los años, que ni bien llegué comencé a desgrabar y plasmar en textos, las vivencias de Rubén.


Pasaron dos fines de semana con lluvia que nos impidieron el encuentro, pero al tercero, firme como rulo de estatua, se apareció el querido amigo bien temprano, todavía estaba yo mateando así que se prendió y me preparó algunos tronquitos de quebracho para encender el fuego.—Cuando quiera arranque con su memoria, Rubén.

—¿ Por dónde quedamos? Ah! si recuerdo, la misma noche de la asunción de Cámpora, dos cosas me impactaron y acá te muestro los diarios. Primero se izó una bandera Argentina con un trapo rojo pegado, en el mástil de la Casa Rosada y luego se firmó un decreto que liberó a miles de detenidos por los milicos, pero también a muchos delincuentes comunes, entre ellos asesinos peligrosos. Estoy hablando de 1973, luego en unos meses regresó Perón, que traía en las sombras a una de las figuras más nefastas de la Argentina, me refiero al ex cabo de la Policía Federal, López Rega, luego auto ascendido a Comisario General. Este personaje devenido en brujo,  con pensamientos ultra derechistas y con ayuda del propio Perón, crea la trístemente célebre Triple A, Alianza Anticomunista Argentina, que asesinó a políticos, militares, clérigos y civiles en general, provocando un enfrentamiento interno en el partido gobernante con la izquierda. Desde el 73 al 76, poco a poco, el país se fue convirtiendo en un caos político y luego social, el desorden era tal que recuerdo las charlas de café con tu viejo y otros compañeros de la facu, en el bar de la Av. Córdoba; hablábamos de lo que nos sorprendían las irrupciones que se generaban en plena clase, de unos personajes con postizos, barba, bigote y peluca, que entregaban panfletos con instrucciones para armar bombas molotov o cómo atacar una barricada policial, consignas políticas con pensamientos de izquierda y muchos de los libros de autores rusos, que aún conservo. Poco a poco sucedieron situaciones como la muerte de Perón, Isabel asume la presidencia, Argentina se ve sumida en un caos económico, con alta inflación, el Rodrigazo, López Rega que huye con un salvoconducto como Embajador Plenipotenciario. Nuestras conversaciones se ven mechadas con muchos pensamientos que circulan en la mayoría de la sociedad, la que no estaba comprometida con las disputas del poder sino con el trabajar y estudiar para construir un país mejor, y la necesidad de volver al orden. Los políticos de la oposición no dan respuesta y cómo ya acostumbrábamos la solución la debían aportar los milicos que se creían La Patria,  se clamaba por ellos y muchos celebramos ese 24 de marzo de 1976, como la instauración del orden y la paz.

Pocas horas duró la esperanza, ya que detrás de la solución para el orden, se implementó un plan económico que respondía a intereses destructivos de nuestra industria y el valor agregado que se le daba a las materias primas. Se abre la importación indiscriminada de productos. Basados en un decreto firmado por el gobierno constitucional anterior, se comienza a aniquilar a los distintos grupos armados, organizaciones y se sigue deteniendo personas, de muchas de las cuales se desconoce su paradero y son torturadas para obtener información, para luego hacerlas desaparecer. Muchos de estos casos corresponden a activistas sociales, comprometidos con la pobreza, otros a sindicalistas, profesores y maestros que sólo por tener en su discurso la palabra libertad o derecho, fueron víctimas; otro tanto ocurrió con poetas, cantantes, músicos, que o bien desaparecieron, o formaron parte de listas negras que los prohibían y tuvieron que emigrar para salvar su vida. Esta dictadura, encabezada por J.R.Videla y los que lo rodeaban, siguieron exterminando, en su mayoría a jóvenes, por los siguientes siete años y llevaron al país a una guerra imposible de ganar, Malvinas, pero que ayudó a que en 1983, volviera la democracia a gobernar el país, encabezada por Raúl Alfonsín.

El primer hecho trascendente que cambia la mirada y hace tomar conciencia pública sobre los hechos ocurridos durante la dictadura reciente, fue la creación de la C.O.N.A.D.E.P. que encabezada por Ernesto Sabato, produce el Informe Sabato o Nunca Más, donde se registran hechos y testimonios de la desaparición de 8960 personas, con lujo de detalles, quedando abierta la posibilidad de sumar otras más que por distintas razones, falta de denuncias, carecer de familia o que sucedieran fuera de los centros urbanos, no pudieron documentarse. Así mismo, dicha comisión hace recomendaciones sobre el tomar acciones legales contra los responsables de llevar a cabo una metodología de terror estatal planificada en virtud de los cuales se vulneraron los derechos humanos y no simplemente excesos individuales.

Esto desemboca en el segundo hecho importante de su gobierno, como  lo fue, el juicio a las juntas militares gobernantes y a los jefes guerrilleros. Concluye con la condena de todos los enjuiciados. Luego se sancionan las llamadas Leyes de Impunidad, por presión de los cuadros militares, encabezadas por las de Obediencia Debida, Punto Final a las que le siguieron en el gobierno de Carlos Menen, los decretos de amnistía que indultan a 220 militares y 70 civiles, liberando a la mayoría. Entre 2003 y 2006, se cambia el prólogo del libro Nunca Más, se crea la Secretaría de Derechos Humanos y se vuelve a encarcelar a las juntas y otros militares al derogarse las Leyes de Impunidad y los decretos de indulto.

La conclusión, luego de la revisión de todo, de la inconstitucionalidad de leyes, excarcelaciones e indultos, sólo cumplieron condena algunos militares, los guerrilleros  quedaron libres y muchos de ellos o sus descendientes ocuparon cargos en el gobierno, fueron elegidos diputados, senadores y en resarcimiento cobraron cifras millonarias por lo que sufrieron, sin ir más lejos tengo a mi amigo, el Pincho, viviendo en Barcelona que cobró 240.000 U$S.

Si querés pibe, puedo seguir, pero veo que el vacío está a punto y en la mesa con tu vieja no quiero continuar con este tema tan doloroso, pero como final te digo: no veo bien el feriado del 24, por más que sea de la memoria, para mí, hoy se conmemora una memoria muy parcializada, nadie nombra a las víctimas del terrorismo civil y solo se alude al del estado desde el 76, no antes. Te cito un sólo caso pues lo conocí de cerca. Lo vivido por el Cnel Argentino del Valle Larraburu, capturado en Tucumán, en pleno gobierno constitucional de 1974, fue tremendo como se lo torturó y en el estado trágico que murió, lo condenaron al hambre y vivió por todo un año en un pozo, por el solo hecho de haber elegido una carrera para defender a su amada patria, hasta su muerte ocurrida en Rosario en 1975. Yo hubiera elegido el 30 de octubre, por las elecciones que derrotaron a esa maldita dictadura, o el 10 de diciembre, cuando renace la democracia, igual los feriados no hacen a la memoria, se usan para turismo, la memoria amplia se ejercita no parcializando los hechos, ubicándolos en el contexto en que sucedieron y estudiando la historia que es fuente de sabiduría.

—¡Gracias Rubén! me diste un material completo y único. Vamos a la mesa que mi vieja está impaciente.

Cuando se fue a su casa, reflexioné sobre lo que escuché de sus pensamientos. Hoy parece que se asocia solamente la memoria con la dictadura, palabra que les sirvió a muchos para no responsabilizarse de nada, porque Videla no fue alguien caído del infierno aisladamente, sino el producto de cientos de hechos y errores cometidos y permitidos por argentinos, núcleos de poder y muchas miradas hacia un costado. Así también Hitler llegó a donde llegó, porque nadie lo quiso ver. Al escribir, tenía la sensación de que su memoria se había transformado en mi memoria.


Charlybicen


 

domingo, 7 de marzo de 2021

EN MEDIO






En medio de la angustia

que tu ausencia me provoca,

desearía que el tiempo retroceda

Digitar la primera palabra del texto, 

abrir un documento en blanco, 

prender la PC

situar el mejor sillón

encender la luz

el cielo se oscurece, comienza a llover

mirar la ventana

Duke gime para entrar

sostener el concepto

el mate se enfría y se lava

la trama se desdibuja

Duke insiste con salir al jardín

garabatear palabras sueltas

buscar el lápiz y el papel

las ideas se entrecruzan

el pensamiento domina

preparar el mate compañero

levantar la cortina, observar el amanecer

restregar los ojos y desearte un buen día.

En medio de la angustia

que tu ausencia me provoca.


Charlybicen


 

viernes, 19 de febrero de 2021

A veces el viento

A veces el viento trae algunas voces. 

Las voces de aquel árbol que supo lo que era ser una casa, cuando dio cobijo al nido de las tórtolas.

Las voces de una pandilla de zorzales escondidos entre las hojas de la parra, que parecen llamar al color violeta de las uvas, que al madurar, les de jugoso alimento.

Las voces armoniosas de los cardenales amarillos, cuando sopla el viento del este y su trino nos sorprende en la orilla del Paraná.

Las voces cuando agita las ramas de los árboles o pasa sibilante por las rendijas de los taparrollos de las ventanas.

Las voces del interior de la casa del Ataúlfo donde vive con su familia, con el llanto de su recién nacido, exigiendo a gritos las cosas más elementales, las quejas casi imperceptibles de los mayores al sentir que pierden sus derechos o las discusiones en tono alto con su mujer, cuando ambos no priorizan la tolerancia.

Cuando el viento pasa en su misterioso viaje, se transforma como lo hacemos nosotros al viajar, nunca seremos iguales. Puede que modifique su intensidad, desde una amorosa y suave brisa, que nos serene y refresque en noches tórridas, hasta un trágico tornado que arrastre todo a su paso y su voz terrorífica nos desconcierte. 

Pasa el viento y nos trae voces, también aromas, a lavanda de esas cuchillas como pintadas en verde y lila; aroma a pan recién horneado, desde la cuadra de Doña Pepa y cuando pega el sol, el aire se manifiesta pasando por el corral de los Gomez tornándose desagradable.

Algunos vientos tienen su nombre y características propias, para los que disfrutan vivir en la Patagonia Central, tenemos el Kóshkil, nombre de origen Tehuelche, circula de la Cordillera al Atlántico y determina el clima seco, alimentando las granjas eólicas.

En el Río de la Plata aparece la Sudestada, formada por vientos fríos que rotan del cuadrante sudeste, mezclando el frío polar con la humedad oceánica.

En dirección norte-sur, desde Formosa a las Islas Malvinas sopla el Cudo. También del noroeste aparece un viento suave llamado Norte que cuando baja fuertemente el barómetro, altera a personas meteorosensibles (algunos lo llaman el viento de los locos), luego da lugar a la aparición del Pampero, que sopla de sur a norte sobre toda la Pampa. En la cordillera sopla el Zonda, seco y sucio por el polvo que arrastra.

Los griegos tenían en su mitología los Anemoi, dioses del viento, que correspondían a los cuatro puntos cardinales, dominados por Eolos, eran principalmente, Euros, Notos, Céfiro y Bóreas.

El viento está siempre ligado a la vida del planeta, sea en la erosión de los suelos, en el crecimiento de ríos y mares, también en su descenso. En los incendios, acrecentándolos o con sus cambios de dirección ayudando a extinguirlos. Ayuda al animal y al ser humano acercándoles las voces de peligro, pero también la cercanía de un posible alimento. Infla las velas de los barcos y nos provee de energías renovables.

El viento viene y va como la vida, a veces se comporta como un soplo, positivo cuando al oído nos susurran voces de pasión o negativo si nos soplan la dama, en el ajedrez o en el amor.

“Todas las hojas son del viento”, nos canta en un poema el Flaco Spinetta y en otra canción Lito lo pone en ruego a un pájaro para que el viento haga que lo libere de esa jaula de barrotes de lluvia.

Voces, hojas, agua, aves, barcos… palabras todas ligadas al texto que si no se plasmaran en un escrito, tal vez se las llevaría el viento.


Charlybicen.