jueves, 7 de abril de 2022
61-Cartón y tinta
miércoles, 2 de marzo de 2022
60-Viajes, distancia y amor
Viajes, distancia y amor
De los Abruzzos dijo que venía cuando se presentó. Su mirada vivaz, sus gestos rústicos y la firmeza en la voz, matizada con ese acento característico, lo hacían un hombre serio y difícil. Como sacerdote, abogado y responsable en derecho canónico de la Arquidiócesis, asumí el compromiso de avanzar con el expediente. Su historia era veraz desde las pruebas, pero incomprensible para muchos.
Comenzó contando que en el pueblo donde había nacido, Nicola era amigo de dos niñas y su hermano, con quienes compartía los juegos, aunque se llevaba mejor con la menor de las hermanas. Luego de relatar algunos juegos y costumbres de la infancia de la época, me contó que más tarde, cuando cumplió 17 años, con sus padres se fue a vivir a Roma; y pasaron cinco años en que no los volvió a ver.
Vino la guerra y supo que su pueblo sufrió bastantes penurias. Su amigo de la infancia lo contó en algunas cartas. En la contienda, Nicola no la pasó tan mal, su comandante lo destinó a un barco de provisiones. Su último viaje tuvo cómo destino el puerto de Bs. As. Y aquí se quedó.
Una vez terminada la guerra, la soledad y los recuerdos lo llevaron a pensar en elegir mujer. Con la nostalgia a cuestas le pidió a su amigo que le transmita al padre su deseo de casarse con la menor de las chicas. Habían pasado once años desde que las vio por última vez y a pesar que por ese entonces las chicas tendrían unos doce años, mantenía vivo su recuerdo. María Asunta la mayor y María Presenza la menor. Todo fue arreglado a través de los consulados, ya que el matrimonio debía realizarse antes del viaje. Los preparativos y las ceremonias fueron concretadas y el padre de María Presenza ya podía dormir tranquilo, su honor estaba salvado. El casamiento por iglesia estaba preparado para realizarlo el mismo día que el barco llegará a Buenos Aires. Todo funcionó a la perfección. Pasó el tiempo, tuvieron dos hermosas hijas y económicamente progresaron mucho.
Un día, luego de veinte años, a Nicola se le presentó una duda y un deseo de viajar a su pueblo natal. Lo hizo solo y en ese viaje descubrió que había sido engañado. Aquella vez, cuando pidió casarse, su suegro pensó que era lo mismo casar primero a la mayor en lugar de la amiga preferida… total… habían pasado tantos años ... ¿Quién notaría la diferencia? Se sabía que los nombres podían ser arreglados.
Fue en ese momento, a su vuelta del viaje, que llegó hasta mi despacho, para mostrar el engaño y la necesidad que tenía de disolver el matrimonio, tanto por civil como por iglesia. Los llantos y ruegos de sus hijas y esposa no lo amedrentaron. Él estaba profundamente herido en su orgullo, se sentía estafado.
Luego de todo lo que demandó el divorcio, los cité para hacerles firmar los documentos finales.
Se presentó con la ahora ex esposa y ante el estupor de todos nos dijo al abogado y a mí:
—¡ Listo, ahora sí! Yo te elijo como esposa y ahora nos casaremos sin engaños, ni trampas.
Charlybicen
lunes, 14 de febrero de 2022
57-Mr. Francis Ford Coppola:
Mr. Francis Ford Coppola:
Estimado señor, me dirijo a usted aún sin saber si pueda conseguir su dirección electrónica. Varias veces le escribí al correo que figura en los datos de su compañía y al no tener respuesta lo comenté con un amigo que tengo en California, él se ofreció gentilmente a verificar su casilla de mail personal. Aunque aún no tengo el dato certero, comencé a escribirle.
Antes de contarle el motivo de mi mail, me gustaría presentarme, aunque no sea una persona desconocida para usted, mi nombre completo es Artemio Aníbal Pautazzo y tal vez me recuerde cuando vino con sus equipos a filmar a la Argentina. Yo tuve la suerte de conocerlo mucho tiempo antes, primero con algunas de sus películas comenzando por esa de guerra en Vietnam y aunque muchas cosas no entendía, las de guerra siempre me gustaron, luego vi esas de la mafia que también me gustan, las de vampiros no me gustan mucho, pero como la dirigió usted, no me la quise perder así que guardé mis miedos y la enfrenté y además me terminó gustando. Luego traté de ver todas las entrevistas que pude, algunas me las perdí porque no sé inglés.
Usted se preguntará, de dónde diablos me conoce y ahora seguro se va a acordar. Yo trabajaba con los equipos de la radio La Colifata y vinieron un grupo de técnicos de su equipo, estuvieron un buen rato midiendo y cambiaron algunas cosas de lugar, todos hablando inglés. Cuando aparentemente quedaron conformes, siguieron conversando con Alfredo, nuestro director. Al día siguiente de dos camiones, se bajaron los equipos, se pusieron las luces y cuando todos estábamos listos, apareció usted y la emoción que me embargó al verlo de carne y hueso, superó a cualquiera de las que viví con sus películas. En un alto de la filmación antes de sentarse usted se sacó la gorra y cuando se le cayó al suelo, justo a mi lado, me agaché para alcanzarla y usted hizo el mismo gesto, de modo tal que nuestras cabezas chocaron. Ambos nos miramos y nos reímos al unísono. Luego con un gracioso acento me dijo: <<Gracias muchacho>> a lo que respondí:<<Tranqui Míster>> y usted soltó una carcajada. Más tarde me llamó y me preguntó si me gustaba el cine, entonces le dije que me gustaba escribir, usted palmeándome la espalda me dijo: << Cuando tengas una idea para una película, no dejes de contarme Artemio>> Por eso le escribo y paso a contarle.
El pasado año, gracias a la invitación y ayuda de unos amigos, fuimos a recorrer algunos países de Europa, no quiero abundar en detalles del viaje, pero sí me quiero detener en un lugar, digno de ser filmado y es Rotemburgo, donde la arquitectura medieval con su muralla y sus casas con entramados de maderas, es difícil de igualar. Aunque la producción de Disney la usó para su film Pinocho, mi propuesta es muy distinta. Se trata de una historia que involucra a un oficial americano y sería digna de que usted la filme.
En marzo de 1945 la ciudad fue bombardeada por los aliados, resultando destruida el 40% de la ciudad. Sin embargo, las partes más antiguas y sus edificios históricos no fueron afectados. Lo derribado fue reconstruido en su forma original después de la guerra, en parte, con la ayuda de donaciones de miembros del ejército americano. En abril, últimos días de la contienda mundial, el general Devers del ejército americano dio la orden para que la ciudad fuese atacada por la artillería y fue salvada por McCloy, quien quiso solicitar la rendición incondicional de la ciudad antes. La madre de McCloy amaba Rotemburgo y le había contado de la belleza medieval de la ciudad, por lo tanto, McCloy se negaba a destruirla. El comandante alemán rechazó la propuesta, pero el mayor Thömmes, al mando de las tropas de la ciudad, desestimó esta orden y la ciudad se rindió.
Míster Coppola, ruego a Dios que este mail llegue hasta usted lo más pronto posible, su respuesta seguro me servirá de aliento. Deseo fervientemente que se encuentre muy bien de salud y lo saludo con un caluroso abrazo a la distancia.
ARTEMIO ANIBAL PAUTAZZO
DNI: 33.125125
jueves, 20 de enero de 2022
59-¿Por qué doce?
¿Por qué doce? El uso más antiguo conocido del sistema duodecimal fue utilizado por los astrónomos de Mesopotamia. La palabra docena proviene del latin duaodecim, que significa 2 y 10 y hay una relación pues los latinos usaban el decimal. Aún se sigue usando al dividir el año en doce meses, y el día en doce horas diurnas y doce nocturnas. Como cantidad genérica, su uso aún perdura a la hora de vender huevos de gallina (o de otras aves) que se envasan por docenas o medias docenas. En ciertos países, como el norte de Europa y las naciones anglosajonas, los cocineros de pasteles suelen preparar doce unidades a la vez. Las tribus de Israel eran 12, al igual que los apóstoles. Además, es común en algunos países, botellas de cerveza y otras bebidas y algunas frutas en paquetes de doce, como se vendían las bananas y las velas. También las horquillas para el pelo y las agujas se vendían por docena y doce docenas forman una gruesa (144). Las tabletas ahuyenta mosquitos se venden en cajas de 12 o 24. Se cree que su manejo resultaba natural para los humanos porque, utilizando una sola mano, con el dedo pulgar puedes contar hasta 12 usando cada una de las tres falanges de los cuatro dedos restantes. De esa manera, ¡puedes contar hasta 12 utilizando solo los dedos de una mano! Pero ¿qué hacemos con la otra mano? Si utilizamos esta vez la otra mano para contar docenas, como tenemos 5 dedos podríamos contar 5 docenas, que son 60. Se cree que ésta es la razón por la que los babilonios eligieron el sistema sexagesimal para contar de sesenta en sesenta, que es el sistema que hemos heredado nosotros para medir los ángulos en geometría y los minutos y segundos en la medida del tiempo, además de utilizar la docena con las 12 horas del reloj. El número 10 tiene cuatro divisores: 1, 2, 5 y 10. Por su parte, al 12 lo dividen el 1, 2, 3, 4, 6, 12. Por ello, la docena resulta mucho más conveniente a la hora de realizar repartos y almacenar objetos. Aunque ya sabemos que la docena está formada por doce unidades, existe una rara excepción en la que no es así. En el mundo medieval anglosajón, los panaderos que engañaban a sus clientes eran castigados severamente. Para evitarlo, decidieron incluir una unidad más a las docenas de panes que vendían para, de ese modo, evitar quedarse cortos y que nadie les pudiese recriminar una supuesta mala fe en su intercambio comercial. Por ello, a veces se utiliza la docena del panadero para referir al conjunto formado por 13 unidades de algo. Hoy se suele decir: doce de hoy y una de ayer. Curiosidades by Charlie Zerzer Agosti
jueves, 6 de enero de 2022
058-Noche de Reyes
058-Noche de Reyes
Esa
noche del 5 de enero, con la expectativa que le daban esos siete años de vida,
fue presuroso hacia la vereda, a cortar el pasto para alimentar a los camellos
y lo colocó junto al tazón de agua. Todo rápido ya que la mamá le dijo que se
durmiera temprano así podían pasar los Reyes a dejarle su regalo. Puso los
mejores zapatitos que tenía, los de charol, junto a la puerta, el pasto y el
agua.
Al
despertar, se levantó y desarmó velozmente, el paquete sobre los zapatos, miró
con asombro que no había agua en el tazón y el pasto estaba un poco
desparramado, pensó en lo desprolijos que son los camellos al comer. Tomó la
cuerda que colgaba del camión y lo arrastró por todo el patio, hasta que le
pidió a papá, que lo llevara a la vereda para jugar y mostrárselo a todos.
Papá
le propuso, dar la vuelta manzana; al girar la esquina, estaba la casa más
hermosa del barrio; entonces se quedó como paralizado y con los ojos que no le
cabían en sus órbitas, vio en la vereda, al nene de la casa subido al auto a
pedal más hermoso de toda la tierra. Casi balbuceando exclamó: — ¡Mirá papá, el
auto de Fangio! — ¡Mirá es azul y amarillo! — ¡Mirá las ruedas! — ¡Mirá el
volante, es igual! — ¡Mirá…Mirá…Mirá….
Hoy,
cuando ve una foto de Fangio con ese auto de carreras, no piensa en él ni en
sus innumerables triunfos por todo el mundo. Visitó su museo en Balcarce, donde
había hermosos y famosos autos. Pero el más maravilloso y mágico, que vio en su
vida, será el que tenía el nene de la casa más hermosa del barrio.
Charlybicen
lunes, 6 de diciembre de 2021
56-LA FATURA DE LA CIGARRA Y LA HORMIGA (versión media trucha)
LA FATURA DE LA CIGARRA Y LA HORMIGA (versión media trucha)
Con la canícula, la hormiga que creía saberla lunga, sudando la gota gorda, laburaba y laburaba guardando morfi pal fresquete, mientras la fayuta cigarra, de quilombo en quilombo pasaba la vidurria sin conchabo y sin guardar lastre.
Sulfurada, la hormiga le decía: No es que abra el paraguas, pero cuando con el chiflete tengas ragú y el morfi sea escaselli te acordarás de esta otaria. ¡Mirate! Lo poco que tenés lo tirás a la marchanta. Y continuaba su lata al compás del yugo. Pero la cigarra seguía rante. Donde había laburo se piantaba. Le gustaba la pachanga, canturreando como en una merienda de negros y no le llevaba el apunte.
Una cheno de mucho ofri, estando la hormiga ensobrada en su covacha, campaneó la puerta por unos ruidos y le entró al fierrito.
—¡A la flauta!— exclamó la laburante —Te hacía engayolada.
Ahí estaba la vaga canchereando desde una voiture de prima.
—¡Eso te habrá costado un negro con pito y todo!— dijo la hormiga.
—La cátedra te saluda. ¡Salute esclavucha! No tengas cuiqui. ¡Mirá la pinta, mirá qué trajedia! Yo me las pico con un chabón, vos seguí cotorreando. A ver cuando cambiás la croqueta esgunfiada. ¡Esto no funca! Así vas a estirar las patas sin farrear.
—¿Qué sos cafisha, empilchando bien debute, con guantes patito y todo?¿Quién es el quía?
—¡Ni ahí! El dolape es un gringo loco y copetudo, que le gustó mi parla, mis firuletes y parto con él. Es un carcanfún de prima, igual no manya ni medio. Mirá el royo de guita que tengo y no es capa del balurdo. Me forré, cambiá la caripela cacatúa. Prendete. Haceme la gamba que tengo una papoña pa vos o buscate un gabión o un pejerto que te haga sonreír. Salí de esta gremu.
—Ojalá no te lleve como carne usada. No va a ser cosa que te esté dorando la píldora y te pida que le entregues el rosquete o que sea un ventajero vendedor de humo.
—Tranqui pebeta. No me verduguees, es al vesre. Ya me desafreché y quedé palmolive. Domani le canto a capela a lo yonis, 20 lucardas lechuga, dopo para los franchutes, 30 lucardas, en Atenas le canto a los gregorios otras 30. Y papita pal loro ¿La cazaste chiruza?
—¿Así qué vas a Grecia?
—Al partenón, posta posta chambona. Desembuchá ¿Que te hace falta?
—Haceme una gauchada, buscalo a Esopo y decile de mi parte, que es un farabute, que no ande diciendo macanas y deje de tocar de oído, toda la vida me comí el garrón, siempre la corrí de atrás, estoy emputecida yugándola, más caliente que bombilla de aluminio y lo que diga, menefrega, que se lo cuente a serrucho y se vaya a freír buñuelos. ¿La cachaste?¡Desde ahora me voy a garufear seguido! Basta de hacerle el caldo gordo a los demás. Y la barra completamente agradecida.
Charlybicen
viernes, 3 de diciembre de 2021
55-MAR
MAR
Amar a Marcela y al mar era lo que lo motivaba a vivir. La marejada parecía violenta, no a nivel de maremoto, aunque la marea seguía subiendo. En la marina, todo seguía como si nada. La reparación del velero, ameritaba que siguiera martillando. En la cocina Marcela pensaba ahumar un mero, como todo marchaba lento, prefirió marinarlo. El mareógrafo señaló que la pleamar se detuvo. Las olas comenzaron la calma. El barco cesó su vaivén, la amarra estaba firme. La bajamar, dejó ver el submarino. Marrón por el óxido, casi amarillo. Marcos pudo asomarse y calmar a Marcela, su nerviosismo marcaba el clima. Era hora de echarse a la mar, se colocó la chamarra, pero antes cámara en mano, hizo algunas tomas del catamarán amarrado a estribor y del submarino a babor. El margen era escaso, la hora para marcharse se cumplía. Todo listo a bordo, el marinero soltó amarras. Marcos para confirmar su buen estado, se ocupó de no mariconear y amargar a Marcela. Que desde la cocina marcaba los movimientos. Él quería que todo terminara para amarse en el camarote. Salieron sin motor desplegando una de las velas para no alarmar a los del catamarán, que seguían de fiesta como si nada. Al confirmar que allí no faltaba nadie. Marcos apretó el botón que hizo volar la marina del amarre. La explosión del catamarán lo hizo calmar y pudo amar a Marcela en medio del mar.
Charlybicen.
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